¿Un niño logró detener un gran ciberataque?
Internet, como puede comprobar cualquiera que trabaje en las trincheras, no es una máquina fluida y bien engrasada.Es un mosaico desordenado que se ha ido reconstruyendo durante décadas y que se mantiene unido mediante el equivalente digital de cinta adhesiva y chicle. Gran parte de ello depende de software de código abierto mantenido ingratamente por un pequeño ejército de programadores voluntarios que corrigen errores, reparan agujeros y garantizan que todo el desvencijado artilugio, responsable de billones de dólares del PIB mundial, siga funcionando.La semana pasada, uno de estos programadores pudo haber salvado a Internet de grandes problemas.Su nombre es Andrés…
