No se puede hacer ficción política | Televisión
En la comedia política se reprocha a las suelas ser cortas. Al drama político, por el contrario, que suele pasar por intensidad, ya sea por el lado idealista de Sorkin en la Casa Blanca o por la ambientación shakesperiana de castillo de naipes. Esto es: la política es más ridícula que su sátira y más bonita que su solemne fiesta escénica. Por tanto, el trabajo de los guerreros era muy difícil en situaciones normales, pero si todo era imposible. Ninguna ficción es capaz de seguir el ritmo de la realidad.¿Los norcoreanos en Ucrania están saturando las comunicaciones con vídeos porno?…
