El Tesoro de EE.UU. interrumpe la acuñación de centavos

https://pymetal.net/wp-content/uploads/2025/02/17391405816397-nZbPGu-1024x683.jpeg

El gobierno estadounidense ha informado sobre la pausa en la creación de nuevos centavos por los elevados costos de su producción. Esta acción es parte de un plan para disminuir el gasto estatal y optimizar la gestión de los recursos.

El gasto en producir el centavo

Durante el último año fiscal, la Casa de la Moneda nacional informó una pérdida superior a los 85 millones de dólares debido a la producción de aproximadamente 3.200 millones de estas monedas. Cada centavo costó alrededor de 0,037 dólares fabricarse, lo que implica un incremento respecto a los 0,031 dólares del año previo. Asimismo, la creación de monedas de cinco centavos también resulta en pérdidas, con un costo individual de casi 0,14 dólares.

Una iniciativa para disminuir gastos

La decisión forma parte de un plan más amplio para recortar gastos al identificar áreas de ineficiencia en la gestión pública. Últimamente, se ha promovido la evaluación de diversos programas oficiales con el fin de lograr un ahorro considerable en el presupuesto del país. La eliminación del centavo se ha propuesto como un movimiento simbólico dentro de este enfoque.

Desde una perspectiva legal, el procedimiento para cesar la acuñación de centavos no está completamente definido. Las características de las monedas, como su composición y dimensiones, son establecidas por el Congreso. No obstante, ciertos economistas creen que el Departamento del Tesoro podría suspender la producción sin requerir una acción legislativa inmediata.

Desde el punto de vista legal, el proceso para descontinuar la acuñación de centavos no es completamente claro. Las especificaciones de las monedas, incluyendo su composición y tamaño, son determinadas por el Congreso. Sin embargo, algunos economistas consideran que el Departamento del Tesoro podría detener la producción sin necesidad de intervención legislativa inmediata.

A lo largo de los años, el Congreso ha discutido diferentes propuestas para detener la producción de esta moneda, sacarla de circulación o alterar su uso mediante un sistema de redondeo de precios. Otros países han adoptado medidas similares; por ejemplo, Canadá dejó de producir su centavo en 2012 debido a los altos costos.

No sería la primera ocasión en que Estados Unidos deja de fabricar una moneda de baja denominación. En 1857, el Congreso detuvo la acuñación de la moneda de medio centavo debido a su escasa utilidad en la economía de ese tiempo.

Respuestas y efectos en la economía

Los defensores de eliminar el centavo sostienen que ayudaría a recortar gastos superfluos y a facilitar las transacciones comerciales al retirar una moneda que ha perdido importancia. Además, destacan que la mayoría de los centavos son acumulados en casas o simplemente se extravían, lo que les resta funcionalidad en la circulación del dinero.

Por el contrario, ciertos críticos señalan que quitar el centavo podría perjudicar a quienes dependen de los pagos en efectivo y que implementar sistemas de redondeo podría ocasionar pequeñas pérdidas para los consumidores en sus compras diarias. Además, coleccionistas y algunos sectores industriales han manifestado inquietudes sobre cómo esta decisión podría afectar sus actividades.

Por otro lado, algunos críticos advierten que eliminar el centavo podría afectar a quienes dependen de pagos en efectivo y que la implementación de sistemas de redondeo podría generar pequeñas pérdidas para los consumidores en sus compras diarias. Asimismo, coleccionistas y ciertos sectores industriales han expresado preocupaciones sobre el impacto de esta decisión en sus actividades.

Perspectivas a futuro

A medida que se implementa la medida, el debate sobre su viabilidad y sus implicaciones económicas continúa. Mientras tanto, la administración federal sigue enfocada en la reducción del gasto público y en la búsqueda de estrategias para optimizar el presupuesto nacional, asegurando que los recursos sean utilizados de manera eficiente.

Por Miguel Pérez