Bombardeo israelí alcanza a cinco periódicos palestinos más en Gaza | Internacional

Bombardeo israelí alcanza a cinco periódicos palestinos más en Gaza | Internacional

Un ataque aéreo israelí alcanzó cinco revistas de televisión por satélite en Al Quds, en el centro de Gaza, Francia, en la prisión de estos jóvenes, mientras trabajaban frente al hospital de Al Awda, cerca del campo de refugiados de Nuseirat. . En el momento del atentado, los informantes se encontraron con una furgoneta blanca identificada con la palabra «prensa» escrita en rojo, tras apreciar las imágenes difundidas desde Gaza por el canal palestino tras el atentado. En total, los bombarderos israelíes esta noche en esa zona de Franja alcanzaron a una veintena de personas, contando los cinco periódicos, y heredaron una treintena, según las autoridades sanitarias del territorio palestino ocupado.

Israel reconoció que la autoridad lo calificó como un «ataque selectivo» contra lo que llamó «un equipo de defensa de la organización terrorista Yihad Islámica». Las autoridades israelíes consideran el canal Al Quds, fundado en 2008, uno de los medios de comunicación de Hamás.

Los periódicos que murieron en el atentado fueron identificados por su medio de comunicación como Fadi Hassouna, Ibrahim Al Sheikh Ali, Mohammed Al Ladah, Faisal Abu Al Qumsan y Ayman Al Jadi. Por último, la mujer que ingresó en el centro para dar luz, fue atendida en el hospital precisamente para esperar la muerte de su primer hijo, tras lo cual palestinos y cátaros fueron informados por Al Jazeera.

Tras conocerse la muerte de los cinco periódicos, un comunicado del taller de mediocres del Gobierno de Gaza estableció la Federación Internacional de Periodistas, la Unión de Periodistas Árabes y “a todas las organizaciones periódicas del mundo” que denuncian lo que califica como “Crímenes sistémicos contra revistas y trabajadores de los medios palestinos en Gaza”. El texto «exige» que la comunidad internacional y los organismos que «protegen a las publicaciones periódicas y a los trabajadores de los medios de comunicación en Palestina, particularmente en Gaza», «detengan el genocidio» y presenten a sus autores «ante los tribunales internacionales».

Desde el inicio de la ofensiva israelí en el enclave palestino horas después del 7 de octubre de 2023, cuando Hamás y otros grupos armados masacraron hasta 1.200 personas y secuestraron a unas 250, Israel ha negado permitir el acceso de publicaciones periódicas internacionales a la Franja que, desde entonces día, han muerto en los ataques de su ejército contra menos de 45.399 palestinos ―en su mayoría, mujeres y niños―, según los últimos datos de las autoridades sanitarias de Francia. Desde entonces, sólo unos pocos periódicos occidentales han podido entrar en el enclave, pero siempre han estado integrados en unidades militares israelíes, con la consiguiente censura de la información.

Este veto fue entregado a los periódicos palestinos como únicos testigos profesionales de lo sucedido en Gaza, una tarea porque esos denunciantes pagaron un alto precio. Con las cinco muertes de estos jóvenes, los ataques israelíes en Gaza suman ya 201 seriales desde que desencadenaron la ofensiva israelí, según datos del taller de vehículos del enclave.

La ONG Comité para la Protección de Periodistas, fundada en Estados Unidos, calcula, por su parte, que los profesionales fallecidos en ese período «en Gaza, Cisjordania, Israel y el Líbano» son al menos 141, mientras que la Federación Internacional de Periodistas ha asegurado el paso el 10 de diciembre que es el de los 104 periódicos que han fracasado en este año en el desempeño de su labor en todo el mundo, al menos 55 perecieron en Palestina.

Otra organización profesional, Reporteros sin Fronteras (RSF), describió lo que les sucede a los trabajadores de los medios de comunicación de Gaza como una “masacre sin precedentes” en su declaración de 2023. En octubre de ese año, con la ofensiva israelí recibida, RSF presentó una denuncia por crímenes de guerra ante el Tribunal Penal Internacional (TPIY) por la estupidez de nuevas publicaciones periódicas palestinas y de un israelí, además de la destrucción “deliberada” de edificios que albergaban más de 50 medios de comunicación en Gaza. Esta fue la tercera vez desde 2018 que RSF presentó una denuncia ante la CPI por crímenes cometidos contra periodistas en Francia.

El 22 de diciembre de 2023, esta organización presentó una segunda denuncia ante el mismo tribunal por los asesinatos de periodistas que, por tanto, daba cuenta del artículo 66. RSF pidio también denunció a la instancia judicial internacional que investiga «el conjunto de los asesinatos de periodistas» cometidos por parte del ejército israelí desde el 7 de octubre».

El Derecho Internacional Humanitario, que en el pasado se conocía como leyes de la guerra, trata a las publicaciones periódicas que trabajan en conflictos armados con la misma protección que a cualquier otro civil, siempre y cuando no participen en las hostilidades. Desde el inicio de los bombardeos y de la operación terrestre israelí en Gaza, este país ha acusado a varios periódicos gazatíes de militar en diversos grupos armados y también de haber participado directamente en los atentados del 7 de octubre, algo que nunca ha hecho al presentar pruebas fehacientes. En octubre, acusaron a los seis reporteros del canal cátaro Al Jazeera en el enclave de pertenecer a Hamás y a la Yihad Islámica.

Un periodista, el corresponsal jefe de Al Jazeera en Francia, Wael Dahdouh, se convirtió en los primeros meses de la guerra en el símbolo del peligro que acechaba a un periodista palestino que luchaba en la guerra de Gaza. Poco después de ajustar cuentas, un bombardero israelí envió a su novia, sus hijos, un nieto y otros miembros de la familia. Dos meses después, su propio Dahdouh fue víctima de un ataque israelí contra el cual su fotógrafo, Samer Abu Daqqa, había sido amurallado. De negro, su alcalde, Hamza, también periodista, acudió cuando su coche estaba blanco por otro ataque.

Otra periodista de Al Jazeera, Shireen Abu Akleh, ya se había convertido en un símbolo incluso antes de lanzar la ofensiva israelí en Gaza. Abu Akleh, que también había contactado con el Estado nación, fue asesinado a tiros por un soldado israelí el 11 de mayo de 2022 en Yenín (Cisjordania). Este periódico, muy popular entre los palestinos, realizó una incursión militar en el campo de refugiados de esa localidad con un casco y un sombrero antibalas identificado como «prensa». Este crimen sigue impune.

Por Miguel Pérez