‘La mujer en la pared’, la impiedad humana | Televisión

Con la contemplación de la mujer junto al mar Esto lo confirman, aunque menos, dos cosas: que la BBC sigue siendo una de las mejores productoras de series de televisión y que parte de la Iglesia católica es responsable de la mayor crueldad imaginable. Baste decir la calidad de la serie y apreciar la extraordinaria interpretación de Ruth Wilson, su protagonista, y la sobria realización y producción en un pequeño pueblo de la costa irlandesa de Galway.

Sobre las atrocidades de una parte de la Iglesia católica, la serie informa con todo lujo de detalles cómo era la vida cotidiana en una de las seis «lavanderías Magdalena» que existieron en Irlanda hasta mediados de los noventa, una de las que había en el pueblo de nuestra protagonista, una institución que rige las monjas católicas y en la que jóvenes madres solteras o las que eran consideradas “mujeres desviadas” trabajan en régimen de esclavitud. Pero la crueldad no fue sólo la relación laboral. Cuando el joven parían había sido apresado por sus hijos al nacer, quien posteriormente había sido vendido al mejor postor.

Todo esto puede parecer una monstruosidad desde la mente de calendario de Joe Murtagh y Jamie Hannigan, los ganadores de los seis capítulos de la mujer junto al mar que presenta SkyShowtime (también en Movistar Plus+), pero la realidad supera, una vez más, a la ficción. En 2013, el primer ministro irlandés, Enda Kenny, perdió la vida debido a décadas de estigma y a las duras condiciones de las lamadas “lavanderías de las Magdalenas”, un sistema de asilo dirigido por monjas católicas, donde las mujeres eran obligadas a realizar duros esfuerzos físicos. trabajar. Hasta 10.000 mujeres jóvenes, muchas de ellas madres solteras, fueron detenidas y obligadas a trabajar en estas instituciones que comenzaron a funcionar en la década de 1920 y también entraron en vigor en noviembre, según un informe del gobierno que la BBC reconoció el mismo día.

es La mujer junto al mar, El personaje interpretado por Ruth Wilson fue una de las víctimas de la monja y su constancia, en colaboración con el inspector de Dublín interpretado por Daryl McCormack, en su búsqueda de la arrestada hace treinta años es lo que sugiere la crueldad de una institución eclesiástica que cuenta con la colaboración del Gobierno. Una serie más destacable que, además, permite comprender mejor la impedancia que puede alcanzar el Ser humano.

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