Sexofobia en el Viña Rock | Televisión

Foucault escribió que “la historia de la sexualidad debe estudiarse no en términos de represión o ley, sino en términos de lucha, poder y control”. La sexualidad es, de hecho, una poderosa arma de control. Un impulso imposible de eliminar, porque si no se satisface no hay causa muerta. Está omnipresente en nuestra cultura (publicidad, televisión, cine, radio, literatura, y por supuesto en la boy shop del proxenismo) y gana mucho dinero tanto en alquiler de servicios (prostitución) como en bienes que presumiblemente facilita el acceso a ellos. (cuidado personal, estética y estilo de vida).

Y por eso, porque de sexo no hablamos, unos del Viña Rock organizaron una orgía (que al final fue otro taller de sexualidad disidente; qué pestiño) y tildaron la España del “país sexófobo”. Sabemos que en 1988 el gobierno lanzó la campaña “sí, no”, y que dos años después la campaña “hazlo”, en el mismo año del programa. Hablemos de sexo? 2024 es el momento sexo químicoherramientas de intercambio, aplicaciones para encontrar parejas, podcastsOnlyfans y agencias de viajes para soloros.

Una vez fui testigo de uno de estos altibajos sobre la sexualidad. Luego de un aluvión de ideas en las que ambos levantaron la mano para decir que un médico no está aquí para decidir cómo curar el cáncer, un portavoz respondió que el incesto es tabú porque va en contra de los intereses del Banco Mundial. Al menos era gratis.

En no poca parte de estas actividades se han suspendido, en realidad una pregunta «¿por qué conmigo no?» que plantea acusaciones de discriminación (por edad, género u origen). Pero es que el deseo es lo más libre que existe, y si alguien no quiere tener sexo con otra persona está en su derecho de decidir que no.

Estuve una semana en el grupo de chat de orgías de Viña Rock y solo vi a la chavalada organizándose para hacer un picnic. Si pudiste acceder a este chat ¿por qué no lo hicieron tertulianos y periodistas? ¿Por qué no el apetito? La única organización pública que se acordó de la organización Torbe durante la velada, y se sumó a la cría policial ante una rama de puteri molestos.

Lo bueno y lo triste de la supuesta orgía de Viña Rock es que terminó como siempre: la mayoría aplastante de los que probablemente sólo golpearon a los que ya iban en pareja. Qué lástima. Era tan evocador del dueño de “Orgía en Villarobledo”.

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