González y Guerra, el tándem de los gruñones | Televisión
Mi padre luchó contra la particular soledad sin ganas -las manos que fueron escuchadas en sus batallas una y otra vez- por ir al bar. Cada mañana se unía a otros jubilosos y resolvía el mundo, haciendo fácil lo difícil. Siempre sabiendo qué hacer, conscientes de que no tienen poder ni posibilidad de meter la mano salvo en el café y los churros. El término, así lo llamó, dándole el aire intelectual y literario que a esos otros lugares no les importaba.Algo así hicieron estos jóvenes Felipe González y Alfonso Guerra en la entrevista que le realizaron a Susanna Griso…
